miércoles, 28 de agosto de 2019

Te armaste un concepto de ella en tu cabeza.

Le creaste virtudes y defectos a tu conveniencia;
caprichosa, siempre con algo para decir,
con una mirada que te mata
y una voz que te enamora.

Siempre iba a estar ahi para vos,
no importaban las circunstancias,
porque ella era tu vida
y vos la de ella.

Estaban destinados a estar juntos,
todos lo dicen,
asi que qué importa qué tan insanas sean las condiciones.

Sacaba la bestia en vos,
pero también te hacía mejor persona,
o eso decías.

Egoísta, paranoica, hipocrita,
las excusas de cualquier error que pudieras tener.
Pero era tan hermosa,
su piel era tan calida,
y sus labios...

Tu propia Afrodita.

Nunca se te ocurrió pensar que ella era, también, un ser humano, igual que vos.

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Tenerte en mi vida significa para mí esperarte. Desde que te conozco que tu presencia para mí significa lo mismo, aunque el contexto cambie...